Pilum o falarica. El segundo es probablemente el término más correcto para un arma similar en aspecto al pilum ligero romano. Similar al soliferreum en su función, en lugar de tener todo el astil férreo, la punta se prolonga en un vástago metálico sólo entre treinta y noventa centímetros, completándose el arma con un astil de madera corto. Aparece en yacimientos ibéricos y celtibéricos desde el siglo VI al I a. C. Durante asedios, se podía sujetar a la punta una estopa ardiendo, para provocar así efectos incendiarios.