Resumen
Se presenta una bibliografía de trabajos sobre la Cultura Ibérica publicados entre 1992 y 1993, organizada temáticamente y precedida de un comentario general.
Summary
This paper compiles a Bibliography of recent research on the Iberian Culture (Second Iron Age in Southern and Eastern Spain), published during the years 1992-1993. It contains 412 titles arranged tematically, and is preceded by a general Introduction and Commentary.
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Como inicio de lo que pudiera ser una sección habitual de la revista, se ha decidido realizar una recopilación limitada a los dos últimos años (1992-93); la principal razón para ello es mantener el volumen del trabajo en unos límites razonables . Por otro lado, la reciente publicación del número 30-31 (Enero-Diciembre 1991) del Boletín de la Asociación española de amigos de la Arqueología, titulado "Veinte años de Arqueología en España" nos exime en cierto modo de abordar la selección de una muestra de trabajos anteriores dedicados a la Cultura Ibérica, puesto que en dicha obra se recogen y comentan, para los veinte años anteriores a su edición (1992) los principales estudios publicados sobre los Iberos. Esta obra queda complementada con la recopilación de diferentes "Crónicas quinquenales" de la REA entre 1968 y 1987 acometida por R. Etienne y F. Mayet, y publicada recientemente; todo ello sin olvidar la ya más antigua "Els estudis ibèrics: (1965-1975) publicada en Fonaments II (1978), útil por sus comentarios a los trabajos recopilados, así como bibliografías locales, como los admirables "Repertorios" del SIP de Valencia u otras de Murcia, Albacete, etc.
El primer rasgo que llama la atención de las publicaciones en el bienio 92-93 es su abundancia: hemos recogido un total de justo por encima de cuatrocientos artículos o monografías, y no nos cabe duda de que hemos omitido algunos, dado el escaso tiempo transcurrido desde la publicación de la mayoría de los trabajos que citamos. Un total de más de doscientos títulos por año supone una avalancha de información e investigación que es muy difícil leer y menos aún asimilar, incluso para un investigador a tiempo completo, caso que no es el habitual en la Arqueología española. Es habitual escuchar, en conversaciones informales entre arqueólogos e historiadores, que sería conveniente imponer una suerte de "año en blanco" de publicaciones, sólo para poder actualizar las lecturas atrasadas. Sin embargo, la tendencia a acumular artículos, comunicaciones y ponencias, debida a la perversidad del sistema académico curricular acumulativo imperante, impone un camino opuesto. Aunque ya se oyen -incluso por escrito- voces n contra de tal estado de cosas , no parece que la tendencia vaya a cambiar, sino más bien al contrario.
Un rasgo característico de estos últimos años es la constante aparición de nuevas revistas y series, de la que ésta misma es un ejemplo. Nos congratulamos de dar la bienvenida al mundo editorial a revistas que cumplen ahora sus primeros dos, tres o cuatro números, como esta misma, o la Revista de Arqueología de Ponent (Lérida), LQNT (Alicante), Florentia Iliberritana (Granada), Spal (Sevilla), Recerques del Museu de Alcoi (Alcoy), Alebus (Elda), Complutum (Madrid), etc. Sin embargo, duele que mientras estas revistas ven la luz, otras parezcan languidecer, por problemas económicos o de otro tipo, apareciendo muy irregularmente incluso cuando han consolidado sobradamente su reputación científica (por ejemplo, Lucentum, Pyrenae, etc.).
Es evidente que las entidades que sacan a la luz nuevas publicaciones aseguran mediante el intercambio el enriquecimiento de sus bibliotecas, que de otro modo estarían sometidas a los siempre menguantes presupuestos. Sin embargo, no siempre las nuevas publicaciones -especialmente series esporádicas de carácter local-, que a menudo son de considerable interés, tienen una distribución y/o comercialización adecuadas. Observamos así durante los últimos años una tendencia creciente a la dispersión editorial que, si bien es beneficiosa para los autores en busca de oportunidad, y para las entidades editoras, resulta sumamente perjudicial para el investigador, que cada vez depende más de sus recursos personales (amistades muchas veces) para mantenerse al tanto de las novedades, dado además el calamitoso estado de muchas bibliotecas especializadas, carentes de personal imprescindible, de fondos, de ordenadores e incluso -en alguna ocasión- de voluntad aparente de mejora. Se aprecia una tendencia al localismo en la publicación que es perjudicial y puede colaborar en una posible tendencia al localismo investigador, en ocasiones incluso instigado por las políticas editoriales de algunas instituciones quizá más atentas a publicar la afirmación de lo local que la incertidumbre de lo global. Nunca es malo que aparezcan nuevas publicaciones, pero sería mejor aún si las ya veteranas, conocidas en el ámbito científico, perduran, y si las nuevas aseguran su continuidad y correcta distribución.
En las páginas que siguen nos hemos ceñido a las publicaciones referentes a la Cultura Ibérica, excluyendo ámbitos relacionados con ella pero diferentes, como la zona celtibérica o la lusitana. Se han publicado en estos dos años trabajos importantes sobre los Celtas hispanos, pero no podemos recogerlos aquí . En cambio, sí hemos decidido incluir un breve apartado dedicado a los antecedentes de la Cultura Ibérica en las fachadas Este y Sur de la Península. Cada vez aparece más claro que no es posible desvincular el mundo Ibérico de sus precedentes durante la fase Orientalizante o, como algunos prefieren denominarla en el área levantina y catalana, durante el Hierro Antiguo. Por tanto, hemos recogido una breve selección de trabajos especialmente relevantes, sin profundizar en la búsqueda bibliográfica. Se da además la coincidencia afortunada de que en este bienio se han publicado algunos trabajos estrictamente bibliográficos dedicados al mundo Tartésico, al Orientalizante y a la presencia comercial y colonial griega, lo que nos exime de profundizar en estas cuestiones . El lector encontrará recogidas estas bibliografías en el Apartado II (ver González Wagner, 1993; López Pardo y González Wagner, 1993; Domínguez Monedero, 1993; Myro, 1993).
Por lo que se refiere a la bibliografía estrictamente "ibérica", el periodo abarcado es demasiado breve para extraer tendencia teórica o investigadora alguna, pero sí es posible hacer algunas observaciones de conjunto. Durante el bienio que estudiamos, las aportaciones más importantes son sin duda los volúmenes de Actas de tres reuniones científicas del mayor nivel.
Aunque la temática de dos de estas tres reuniones no se dedica en exclusiva al mundo ibérico, éste entra de lleno en aquellas, de modo que contamos con el beneficio adicional de integrar los estudios sobre los Iberos en un marco peninsular más amplio, lo que siempre resulta enriquecedor cuando se evita mezclar conceptos y regiones, como de hecho ha ocurrido. En primer lugar, contamos con las Actas de la Reunión sobre Paleoetnología de la Península Ibérica, celebrada en Madrid en 1989 y publicada en 1992. Dicho volumen recoge treinta trabajos que abarcan la totalidad de la Península Ibérica, con un criterio fundamentalmente geográfico similar al ya consagrado por reuniones anteriores (Iberos de Jaén, etc.). Estas actas constituyen un punto de partida imprescindible para cualquier investigador que pretenda abordar casi cualquier problema de la Edad del Hierro prerromana en general, y de la Cultura Ibérica, a la que se dedican diez ponencias. En segundo lugar, contamos con la publicación de las Actas del Congreso de Arqueología Ibérica: Las Necrópolis, celebrado en Madrid en Noviembre de 1991, y publicado en 1992. Dicho congreso supone para el mundo funerario ibérico un hito similar al que representó para el poblamiento la reunión de Jaén de 1985; además, el sistema de ponencias empleado (que combina trabajos amplios de síntesis regional con otros concretos referidos a necrópolis de excepcional importancia o a problemas particulares) resulta especialmente representativo de las tendencias de investigación actuales, y en consecuencia atractivo para diferentes tipos de lectores. Por último, la publicación en 1993 del V Coloquio sobre lenguas y culturas prerromanas de la Península Ibérica (Colonia, Noviembre de 1989) continúa una fecunda tradición que permite contrastar estudios de carácter lingüístico y epigráfico con otros estrictamente arqueológicos. Incidentalmente, estos Congresos vienen a recordarnos que la tradición de grandes Reuniones de temática global, desde el paleolítico al medievo, están cediendo paso a reuniones más reducidas pero mucho más prácticas, cercanas a veces a Seminarios, sobre problemas específicos y concretos (caso de los celebrados en Ampurias). Aunque el sistema de ponencias por invitación pueda a veces excluir aportaciones de gran interés, y tiende a formar "círculos" cerrados, sus desventajas quedan compensadas en buena parte por la manera sistemática en que puede planificarse el estudio de los problemas más acuciantes, además de la indudable calidad que en general tienen las ponencias pre-seleccionadas. Junto con estas obras resulta obligado citar en lugar destacado la publicación de la primera síntesis global sobre los iberos publicada desde la ya veteranísima Los Iberos de A. Arribas (1965 en su versión española). Nos referimos al trabajo de A. Ruiz Rodríguez y M. Molinos Molinos Los iberos: análisis arqueológico de un proceso histórico (Barcelona, 1993). Aunque se ha criticado, y con razón , que este libro no es una síntesis general que pueda sustituir a la de A. Arribas, y que presenta carencias reseñables (por ejemplo, una mención algo detallada de la escultura en piedra ibérica), sus virtudes son también notorias, y se condensan en el subtítulo del libro. Se trata de una obra personal, densa y polémica, que aborda con 'tesis' propias problemas de relación entre datos arqueológicos e interpretación histórica habitualmente obviados en síntesis globales. A lo largo de 1992-93 se han publicado diversas memorias de excavación sobre yacimientos ibéricos, algunos de ellos de la mayor importancia para comprender fenómenos de alcance. Destacamos aquí la monografía sobre Cabezo Lucero (Aranegui et. al. 1993), fundamental para entender el mundo ibérico del Sureste, aunque los diferentes capítulos queden algo descompensados. Un modelo de memoria analítica y a la vez sintética es el trabajo de L. Abad y F. Sala sobre El Oral en Alicante (Abad, Sala , 1993), que continúa una serie de magníficas Memorias publicadas por el SIP de Valencia (por ejemplo, el trabajo de C. Mata sobre Los Villares de Caudete (1991). También son importantes las memorias sobre la necrópolis del Turo dels Dos Pins en Barcelona (J. García Roselló, 1993), con materiales metálicos claramente asociados a ambientes norpirenaicos, como ya se apreciaba desde las excavaciones decimonónicas de Cabrera de Mar en Mataró; igualmente destaca el trabajo de J. Sanmartí y J. Santacana sobre el poblado de Alorda Park, en el Bajo Penedés (J. Sanmartí y J. Santacana, 1992). Por último, y aunque no se encuadre en el ámbito estrictamente ibérico, el volumen de S. Celestino y F.J. Jiménez Avila sobre el Sector Norte del conjunto de Cancho Roano (1993) altera sustancialmente la vieja visión sobre este edificio y ayuda a replantear muchas cuestiones sobre organización social y comercio de directa relevancia para las regiones de Cultura Ibérica en sentido estricto.
Han aparecido también en estos años algunas monografías de interés, dedicados a aspectos de la investigación que requerían, a veces urgentemente, de una actualización. En este grupo podemos citar, por ejemplo, el completo estudio de L. Prados Torreira sobre los Exvotos ibéricos de bronce del Museo Arqueológico Nacional (Madrid, 1992); la serie de trabajos recogidos en la obra colectiva Les ceràmiques de tècnica ibèrica a la Catalunya romana (Barcelona, 1992); el volumen sobre Metalurgia en la península ibérica durante el primer milenio a.C. Estado actual de la investigación (Murcia, 1993); la monografía de E. Ruano sobre El mueble ibérico (Madrid, 1992), o nuestro propio trabajo Arma y símbolo. La falcata Ibérica (Alicante, 1992). A estas obras cabe añadir otras de carácter fundamentalmente recopilatorio, como el trabajo de R. Sanz Gamo, L. López y L. Soria sobre Las fíbulas de la provincia de Albacete (Albacete, 1992), o el Album de dibujos de la colección Antonio Vives Escudero, editado por A. García y Bellido () y M.P. García-Bellido (Madrid, 1993). Por último, algún volumen trata la Cultura ibérica desde una perspectiva provincial, dentro de una actualización arqueológica general (véase por ejemplo la monografía dedicada a la Arqueología en Albacete, coordinada por J. Blánquez, R. Sanz Gamo y M.T. Musat). Los artículos presentan siempre una imagen más ágil de las líneas de investigación prioritaria. En este sentido, se aprecia un interés en la renovación de estudios sobre Tipología cerámica ibérica. Al amplio capítulo dedicado a ella en el libro de A. Ruiz y M. Molinos cabe añadir los trabajos de C. Mata y H. Bonet en Trabajos Varios del SIP 89 y de D. Vaquerizo, F. Quesada y J.F. Murillo en Anales de Arqueología Cordobesa 3. El primero es un trabajo sumamente ambicioso que propone una Tipología global de la cerámica ibérica, mientras que el segundo plantea la primera Tipología de materiales del s. II a.C. en hábitat en Andalucía, utilizando los materiales del Cerro de la Cruz (Córdoba).
Algunos temas muy tratados en años anteriores, como la escultura, aparecen poco representados en estos dos años, aunque hay que tener en cuenta las importantes aportaciones cronológicas y contextuales proporcionadas por las excavaciones en la necrópolis de Los Villares de Albacete (Blánquez en CuPAUAM 19). Junto a ellas, cabe destacar la publicación de nuevos e importantes materiales (M. Blech y E. Ruano en MM 33). El debate sobre las destrucciones escultóricas en necrópolis continúa (T. Chapa en TP 50, M.P. García Gelabert y J.M. Blázquez en Homenatge a M. Tarradell, V. Page y J.M. García Cano en Verdolay 5, etc.).
Siguen despertando interés los aspectos relacionados con la religiosidad ibérica, con diversas aportaciones sobre enterramientos infantiles, santuarios en cueva, e incluso templos, en trabajos de H. Bonet -sobre el contexto ritual de cerámicas de Liria-, R. Castelo, S. Celestino, J. González Alcalde, F. Gusi, M.J. López Grande, R. Lucas, N. Rafel, M. Santonja y otros. Al tiempo, están calando los estudios de M. Almagro-Gorbea, E. Llobregat y otros sobre arquitectura palacial ibérica, iniciados en años anteriores. Igualmente mantiene su interés la temática de las relaciones de la Cultura ibérica tanto con el ámbito meseteño (S. Celestino, J.M. Blázquez, M.P. García-Gelabert, F Martínez Quirce) como con el Mediterráneo, tema al que se han dedicado numerosos artículos, en España e incluso en el extranjero, dentro de los conceptos de Centro-Periferia-Margen (B. Cunliffe en Centre and Periphery in the Hellenistic World, etc.), incidiendo tanto en el mundo clásico (M. Bendala), como en Etruria (M. Almagro) y el mundo púnico (M. Bendala, M. Camino, F.J. Fernández Nieto, etc.).
Con todo, quizá uno de los aspectos con mayor auge es el de los estudios iconográficos, cuestión a la que R. Olmos está realizando aportaciones fundamentales, acompañado por otros estudiosos. Es imprescindible citar la Tesis Doctoral de C. Sánchez sobre cerámicas áticas en Andalucía (Madrid, 1992), pero sobre todo el catálogo de la exposición itinerante coordinada por R. Olmos La sociedad ibérica a través de la imagen (Madrid, 1992). Esta obra contiene dos partes claramente diferenciadas: un catálogo bien ilustrado y completado con sugestivos comentarios; y una serie de artículos sobre aspectos concretos que amplían mucho el alcance de la obra. Pero sobre todo destaca su asociación a una Exposición itinerante, bien diseñada, que ha recorrido diversos centros de España (Murcia, Albacete, Valencia, etc.). La misma tendencia a la divulgación de la investigación se aprecia en la ya citada Exposición sobre Arqueología en Albacete celebrada en al Universidad Autónoma de Madrid. Los estudios sobre Epigrafía y lengua ibéricas se multiplican en los últimos años, no sólo con la publicación de nuevos plomos, sino con estudios sintéticos debidos a investigadores como F. Beltrán, J. de Hoz, D. Fletcher, I. Panosa. L. Silgo, J. Untermann y otros. Algo parecido ocurre con la Numismática, donde los trabajos de M. P. García-Bellido, F. Chaves y A. Arévalo están transformando rápidamente el panorama de los estudios numismáticos, añadiendo una vertiente de sumo interés sobre análisis iconográficos, que complementa y enriquece los estudios de carácter más fundamental -en su sentido etimológico- de P.P. Ripollés, L. Villaronga y otros numismatas. Las nuevas relaciones que se establecen entre arqueólogos y especialistas en moneda auguran novedades para el inmediato futuro. Aunque no muy numerosos, resultan de especial interés los trabajos dedicados al análisis de fuentes literarias. Aparte de las numerosas aportaciones realizadas en Paleoetnología de la Península Ibérica, cabe recordar trabajos como el de L. García Moreno sobre los Mastienos, el de M. Pastor sobre los Bastetanos, o el de G. Carrasco sobre Oretanos (todos en el I Coloquio de Historia Antigua de Andalucía), además de los estudios sobre el Nordeste, tanto desde una perspectiva textual (J.M. Alonso Nuñez sobre Estrabón en Faventia 14) como arqueológica (en especial los incesantes trabajos de E. Sanmartí en Ampurias).
Tanto las cuestiones asociadas al principio como al final de la Cultura Ibérica suscitan cada vez mayor interés. Los Congresos citados al principio de estas páginas han prestado especial atención a estas cuestiones, y otros artículos han incidido en ellas aún más. Sobre todo en el ámbito catalán y levantino se ha avanzado en el estudio del sustrato y de los inicios del hierro (por ejemplo, el trabajo de E. Sanmartí sobre una tumba arcaica de Llinars del Vallés, o los análisis de M. E. Aubet y J.L Maya (Laietania 8) , E. Junyent (Revista d'Arqueología de Ponent 3) y A. Oliver (en Homenaje a E. Pla Ballester). Algo similar ocurre con el ámbito andaluz (M. Bendala, J.L. Escacena y M. Belén en Necrópolis Ibéricas, etc.). Por el otro extremo cronológico también tenemos aportaciones importantes, tanto en Paleoetnología, como en Necrópolis Ibéricas, como en los trabajos de J.M. Roldán (en I Coloquio de Historia Antigua de Andalucía) y sobre todo el artículo de S. Keay "The 'romanisation' of Turdetania" en Oxford Journal of Archaeology 3 (1992). Por fin, algunos trabajos de alta divulgación no sólo resultan de interés para el gran público, sino para los investigadores, ya que a menudo son destilados de las últimas polémicas y líneas de trabajo, y no rara vez avanzan nuevas hipótesis. En este sentido destacan diversos trabajos publicados en los Cuadernos de Historia del Arte de Historia 16, como el trabajo de M. Bendala sobre Introducción al Arte ibérico, C. Aranegui (La cerámica ibérica) o I. Negueruela (La escultura ibérica), además de nuestro propio trabajo -mixto de investigación y divulgación- sobre la falcata ibérica (Alicante, 1992).
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