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El paisaje de las necrópolis debió ser impresionante en su momento con al
menos cinco tipos de edificios monumentales singulares agrupados en la siguiente
tipología:
1.- Monumentos turriformes: Se caracterizan por presentar un basamento
escalonado sobre el que se alza un cuerpo cuadrangular. Este puede presentar en
su parte inferior sillares zoomorfos (leones) de esquina como en el caso de Pozo
Moro (Chinchilla) (fig. 2a); sillares zoomorfos (esfinges) centrales como en el
caso del edificio del Parque Infantil de Tráfico
(Elche) (fig. 2!). En el edificio de Huerta Mayor (Alcoy), el cuerpo inferior no
presenta estetipo de decoración (fig.no 2g). El resto de los edificios está
compuesto por sillares bien escuadrados unidos mediante grapas constructivas.
Estos sillares pueden presentar decoraciones en relieve (Pozo Moro y
Pino-Hermoso). La parte superior del monumento suele ir coronado por cavetos o
nacelas decoradas con motivos sogueados (Pozo Moro) o con esculturas femeninas
tumbadas (Huerta Mayor). En Pozo Moro, Parque Infantil de Tráfico los edificios
se han rematado con un cuerpo de forma piramidal, tipología que se ha confirmado
por el hallazgo de un dibujo inscrito en el pilar-estela del Arenero de Vinalopó.
Los edificios más antiguos constatados hasta el momento serían los hallados
en Pozo Moro y en el Parque Infantil de Tráfico, fechados a finales del siglo VI
comienzos del siglo V a.C. Los ejemplares más recientes se han reconstruido en
Huerta Mayor (Alcoy) y Pino- Hermoso (Orihuela) fechados en los siglos IV y III
a.C.,respectivamente (fig. 3a).
2.- Pilares-estela: Están formados por un basamento escalonado sobre el que se
asienta un pilar que puede estar compuesto por una sola pieza (El Prado,Jumilla),
aunque en la mayoría de los casos está integiado por sillares escuadrados y
unidos mediante grapas constructivas. Sobre el pilar suele disponerse un"
cimacio " con forma de tronco de pirámide liso o decorado con elementos
fitomorfos así como con ovas y flechas. Han sido interpretados como cimacios a
partir de los distintos paralelos peninsulares encontrados en SE y Alta
Andalucía. Estas piezas fueron denominadas por E. Cuadrado como "esquinas de
capitel" (Cuadrado,E. 1984,p.258).
Almagro-Gorbea denomina a este elemento nacela de gola" .N os parecen
acertados .los paralelos que da Almagro-Gorbea, comparándolas con las más
antiguas estelas áticas arcaicas acabadas en gola y rematadas por esfinge, en
las que la nacela aparece decorada con lengüetas o lotos y cuya cronología se
sitúa entre finales del siglo VII a.C. y mediados del siglo VI a.C., siendo
prueba segura del influjo orientalizante en el arte griego. Nos hemos inclinado
a colocar estas piezas con la base mayor hacia arriba con el fin de poder
sustentar los cavetos y nacelas y con el fin de transmitir el peso hacia el
basamento del monumento. Los cimacios suelen presentar líneas de cantería que
indicarían el, acoplamiento de las piezas y un orificio central que quizá
actuaría como eje de unión de las distintas piezas que forman el monumento.
Sobre el cimacio se desarrolla un caveto o nacela que por regla general el liso
pero que en algunas ocasiones presentan el vuelo de la nacela con figuras
masculinas ( El Poblado, Coimbra de Barranco Ancho, Jumilla) y femeninas (El
Prado, Jumilla y El Corral de Saus, Mogente). Sobre el caveto puede ir un plinto
sobre el que se asienta una escultUra zoomorfa.
Hemos diferenciado por tanto: a) Los pilares-estela coronados por nacelas
decoradas femeninas o guerreros tumbados. Se constatan el Prado (Fig, n° 3d), El
Poblado (fig. 3e y 4a) y Corral de Saus (fig. 4b) (fig. 3b). La misma decoración
presenta el monumento tUrriforme de Huerta Mayor (fig. 3g). b) pilares-estela
rematados por esculturas zoomorfas o sin remate escultórico. Se ha constatado su
presencia en Los Capuchinos (Caudete) (fig. 4c); Llano de la Consolación (Montealegre
del Castillo) (fig. 4 d,c); Los Villares (Hoya Gonzalo); Cabecico del Tesoro (Verdolay)
(fig. 4t); El Cigarralejo (Mula) (fig. 4 g, h, i fig. Sa); Agua Salada
(Alcantarilla); Fuentecica del Garrulo (Coy) (fig. Sb); Los Nietos (Cartagena) (fig.
8 c, d, e); Cabezo Lucero (Guardamar del Segura) (fig. S f, g, h); La Alcudia
(Elche) (fig. Si) y Arenero del Vinalopó (Monforte del Cid) (fig. 6a y 7d).
3.- Estelas rematas por palmetas: Su presencia se ha constatado en solo dos
yacimientos: Cabezo Lucero (Guardamar) y La Alcudia (Elche) (fig. 7 a, b, c y
fig. 6e)
4.- Paramentos decorados u homacinas: Se constatan en dos yacimientos: El
Cigarralejo (Mula) (fig. 7 i,j) y Cabecico del Tesoro (Verdolay) (fig. 7h). En
el caso de el Cigarralejo parece más clara su atribución a una hornacina puesto
que la forma de la parte posterior acusa el paso hacia un remate semicircular.
La rotUra que presentan las piezas no permite conocer la altura que alcanzarían
las representaciones aunque los restos permiten suponer la existencia de bustos
al parecer femeninos. La tosquedad que presentan las piezas en su parte
posterior supondría el encaje de las piezas en algún otro elemento, pero en
ningún caso serían el remate de un pilar-estela. Si ésta suposición fuera
cierta, nos encontraríamos ante un nuevo tipo de monumento funerario que
enriquecería el paisaje de las necrópolis conocido hasta ahora o podríaser
interpretadas a manera de edícula con representación en relieve. Dos de los
bustos documentados (uno en el Cigarralejo y el otro en el Cabecico) llevan en
sus manos palomas.
La imagen de mujer sedente o estante portando en sus manos palomas es frecuente
que aparezca en los contextos funerarios ibéricos y púnicos. En el ámbito de la
cultura ibérica el mejor paralelo en piedra lo encontramos en la Dama de Baza
(Granada) (Presedo Velo, F.J.1982,pp.311-321). Muy significativa es la paloma
sitUada en una de laS patas del trono de la dama sedente de El Cigarralejo. La
mujer con paloma sería la divinidad femenina ibérica" señora de la fecundidad" ,
de la que se desconoce su advocación. Es la diosa de la vida y de la muerte. La
paloma además de ser símbolo de la fecundidad y de la proliferación, dulcifica
su poder de ultratumba. Es la responsable del mantenimiento de la vida humana
vegetal y animal (Lucas Pellicer,R.1986,pp.364-365).
Según otros investigadores, entre los que se encuentra el Dr. Almagro-Gorbea,
los fragmentos escultóricos mencionados deben ser considerados como fragmentos
de nacelas decoradas con figuras humanas. En los casos ya mencionados de El
Prado, El Poblado y Corral de Saus, las figuras humanas siempre de cuerpo entero
están talladas ene la misma pieza que el caveto, sin embargo en los ejemplares
documentados en el Cigarralejo y en el Cabecico se puede apreciar que los bustos
apoyados siempre sobre una moldura más o menos compleja, fueron esculpidos como
bloques independientes con el frente decorado y la parte posterior con tendencia
al semicírculo sin apenas estar trabajada, con el fin de encajarlo en otra
superficie.
A esto debemos añadir que para sostenerse en la nacéla del caveto, las piezas
deberían presentar las mortajas de las grapas que los unirían a esa pieza y esta
evidencia no ha sido constatada por el momento (fig. 8a)
5.- Basamentos rematados con esculturas zoomorfas y antropomorfas. Este tipo de
enterramiento se caracteriza por estar compuesto por un basamento escalonado o
no coronado por esculturas de bulto redondo ya sean zoomorfas ( bóvidos,
felinos, équidos o cérvidos) o antropomorfas (guerreros, jinetes, damas sedentes
o estantes y personajes masculinos sedentes).
Su existencia quedó constatada a través del hallazgo in situ en la necrópolis de
los Villares de dos jinetes (uno armado y otro no) (Blánquez,J .J .1992,p.257);
y en la necrópolis de Cabezo Lucero (Guardamar) a través de la presencia también
in situ de las plataformas dónde se apoyarían las esculturas de bóvidos
aparecidas en el transcurso de las excavaciones arqueológicas (Aranegui et al ii,
1993).
Podemos distinguir cuatro subtipos distintos: a) Platafonnas coronadas por
esculturas zoomorfas. Bóvidos. Felinos y Equidos: documentados en las siguientes
necrópolis:
Capuchinos (Caudete), Llano de la Consolación (Montealegre del Castillo), El
Cigarralejo (Mula), El Poblado (Coimbra de Barranco Ancho, Jumilla) (fig. S c),
Los Nietos (Cartagena) (fig. Sd), La Alcudia (Elche) (fig. 9c), Parque Infantil
de Tráfico (Elche) (fig. Se), Arenero de Vinalopó (Monforte del Cid) (fig. f,
g), Cabezo Lucero (Guardamar) (fig. Sh) y Los Villares
(Hoya Gonzalo) (fig. Sb); b) basamentos coronados con esculturas antropomorfas:
esculturas sedentes (masculinas y femeninas). Se comprueba su existencia en
Llano de la Consolación, Cabecico del Tesoro (fig. 11.c), Alcudia (fig. 11d),
Cabezo Lucero y Cigarralejo.
En todos los casos, excepto Cabecico del Tesoro, se trata de una dama
representación de la de la muerte; c) Basamentos con esculturas antropomorfas.
Jinetes: están lecrópolis de Llano de la Consolación (fig. 9f) y de los Villares;
d) basamentos con esculturas antropomorfas. Guerreros: se constatan en las
necrópolis del Llano de la Consolación, El Cigarralejo (fig. 9e), Alcudia (fig.
10 a-h), Parque Infantil de Tráfico y Cabezo Lucero.
6.- Altares: Aunque no está suficientemente documentada la existeñcia de altares
en el mundo ibérico (Castelo, R. 1990),podemos suponer la presencia de
receptáculos de ofrendas tanto en el ámbito religioso (santuarios y necrópolis)
como en el civil.. Para el mundo griego existe un estudio que abarca desde el
período prehelénico al postclásico (Y avis, Ph. D. 1949). No tenemos constancia
de su existencia en las necrópolis ibéricas, pero es posible que se hubieran
levantado para la celebración de sacrificios en honor al difunto tal y cómo se
representa en algunos vasos griegos de figuras rojas del período arcaico,
recogidos por Boardman: vaso del pintor del Agora, vaso del pintor de
Kleophrades, lecitos del pintor Tithonos, crátera de volutasdel pintor de
Berlín, vaso del pintor Onésimos, pelike del pintor de Pan, ánfora del pintor de
Telphos (Boardman, 1985, fig. 121, 131,213,232,245, 330, 340, 364, 378) y los
lecitos de fondo blanco recogidos por Olmos (Olmos,R. 1980,pp.54-55). Se han
documentado en Los Villares, Cabecico del Tesoro (fig. 10 i, j k), Cigarralejo (fig.
10 I, m, n) y Los Nietos.
7.- Cipos: Su presencia queda confirmada en las necrópolis de El Poblado y de
Corral de Saus (fig. 10 b, c).
Las diferencias socio-políticas del mundo ordinario debieron realzarse si cabeen
la exaltación de la muerte. Hombres heroizados se mezclan tímidamente con los
dioses y se acompañan de los animales que simbolizan las valencias del más allá
y la seguridad en ultratumba. La fábrica arquitectónica sobre la que se elevan
los monumentos no sólo lo separa del nivel de tierra si no que los
aproxima a la altura, a la morada de los dioses. Quienes contemplan tos
monumentos no dudarían de la identidad de los personajes sepultados y de su
programa y propaganda ideológica. Sin embargo este paisaje ordenado y programado
debió ser fugaz, nuevas modas y sobre todo profundas transformaciones
psicológicas debieron llevarse a cabo. Los monumentos adscritos a los siglos IV
y III a. C ., parecen un pálido eco de una etapa ya superada. No obstante en
orden al conocimiento histórico sigue el desafío de explicar por qué en unos
pocos lugares consagrados como necrópolis resurgió tardiamente o se mantuvo la
esporádica gloria de los monumentos arquitectónicos dedicados a la muerte.