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RESUMÉ
Dans ce travail on fait la présentation d´un nouveau centre monumental ibérique dans lequel on met en relief, parmi d´autres sujets, la découverte d´un important ensemble sculptural. Le monument et les images qu´on y trouve, résultat d´un dessin préalable, apparaissent comme une représentation matérielle du pouvoir aristocratique. Ce gisement est localisé dans une territorire défini par les limites naturels de la rivière Jandulilla (Jaén). Sa chronologie signale la première moitié du IV s. av. J.-C.
RESUMEN
Presentación de un novedoso centro monumental ibérico en el que destaca, entre otros aspectos, la aparición en el mismo de un importante conjunto escultórico. El monumento y las imágenes a él asociadas, frutos de un diseño previo, constituyen una representación material del poder aristocrático en un territorio definido por los límites naturales del río Jarandilla. Su cronología es de la primera mitad del siglo IV a.C.
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Las recientes excavaciones arqueológicas en el Cerro de El Pajarillo, en Huelma (Jaén), han sacado a la luz un centro monumental de gran relieve para la Arqueología Ibérica, tanto en los aspectos constructivos y estructurales como en los simbólicos, en este último caso por la localización en el contexto del monumento de un importante conjunto escultórico. Presentamos en esta breve reseña algunas de las cuestiones en las que viene trabajando el equipo de investigación y que próximamente verán la luz con la publicación de la monografía.
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Planta general del sector central del monumento de El Pajarillo (Huelma, Jaén). A.- Torre Central; B.- Podium exterior de acceso. |
Hay que decir que el planteamiento del trabajo no se ha limitado a la excavación sistemática del gran monumento ibérico, sino que en el mismo se han integrado la prospección de superficie del valle del Río Jandulilla o la microprospección de los asentamientos coetáneos, como el gran oppidum de la Loma del Perro o el mismo Pajarillo. La envergadura de los trabajos y las analíticas aplicadas permitirán establecer algunas conclusiones de interés que quizás permitan ampliar el campo del conocimiento sobre otros centros monumentales en los que las circunstancias de la excavación o del propio contexto lo han dificultado ohjetivamente (caso de Cerrillo Blanco en Porcuna).
En primer lugar hay que indicar que El Pajarillo es un monumento de carácter excepcional, desvinculado en el espacio físico de cualquier asentamiento de importancia, a excepción de un pequeño núcleo de hábitat, sin duda relacionado con la propia protección y cuidado del monumento en sí y de las actividades en el desarrolladas. Se trata de un asentamiento en ladera baja, establecido a partir de una importante obra de ingeniería consistente en el establecimiento de diferentes niveles de aterrazamiento basados en el recorte perpendicular de la base natural del cerro, el adosamiento de estructuras murarias que sirven de contención de aquella, y el levantamiento de estos paramentos para definir la estructura específica del asentamiento. Dadas las características que se definen en la construcción, al menos en la amplia zona excavada, así como lo complejo y articulado de los elementos que la constituyen, parece que puede afirmarse, como hipótesis contrastada, que las obras en su conjunto constituyen el fruto de un diseño previo. De hecho, el objetivo de sus constructores fue edificar una obra en la que los aspectos escenográficos adquirieran un notable protagonismo.
Como ya se ha indicado, la zona exterior del asentamiento constituye un frente murario, del que se han documentado cerca de ochenta metros. Este frente, en lo que conocemos, se define por la perfección de su trazado y lo homogéneo del mismo, con un ancho medio y prácticamente constante de ocho metros, trazado en una perfecta alineación Norte-Sur; las líneas que, perpendicularmente al frente exterior, se definen en esta construcción, lo son siempre en dirección Este-Oeste. Sin duda la zona donde la construcción se vuelve más compleja es la definida en los sectores I y II, en el primero de ellos por la ubicación, delante de la línea principal, de una estructura con aspecto de podium exterior, a través de la cual y por medio de escalones documentados en sus extremos se accede al interior del asentamiento. De esta manera el conjunto escaleras de acceso-podium se convierte en una compleja forma de comunicación interior-exterior.
Además de las estructuras descritas un elemento se convierte en un punto de referencia obligado para este asentamiento. Nos referimos al pavimento exterior, limitado en exclusiva a la zona del podium, una zona además que es continuamente refaccionada y objeto de prácticas de presumible carácter ritual. Este dato queda enriquecido a partir de los análisis químicos realizados que indican que los mayores niveles de actividad (análisis de fósforo y materia orgánica) se localizan en relación con los hogares situados delante del podium y sólo aquí. El hecho cobra mayor interés si se observa que la zona central de este sector, allí donde se ubicaría hipotéticamente el elemento central del grupo escultórico, es donde estos valores alcanzan su máxima entidad. La ubicación de estos suelos, fuera del asentamiento, puede ponerse por otra parte en relación, al menos aparentemente, con el río Jandulillla, cuyo vado sería obligado para aquellos que desde las hoyas granadinas utilizaran el paso, encontrándose necesariamente con un enorme decorado dominando el pequeño valle que se abre en este punto.
La espectacular escenografía descrita quedaría completada con el excepcional grupo escultórico que coronaría la estructura y que está integrado por dos grandes leones, hoy acéfalos, que debieron franquear el acceso al monumento o la propia escena representada. Junto a ellos se contabilizan dos grifos de grandes dimensiones, un cánido posiblemente un lobo , un personaje masculino ricamente ataviado y representado en el momento de extraer la falcata de su funda, y una figura infantil desnuda, también masculina. Otros carnívoros de menor tamaño formaban parte asimismo de la representación.
La definición del asentamiento en relación con el río Jandulilla, a la entrada misma del valle y el conjunto de las características estructurales, indica claramente su vinculación con el tránsito de productos, particularmente cerámicas griegas, desde las altiplanicies granadinas hasta Ubeda la Vieja a través del río. Hay que tener en cuenta que el desarrollo cronológico del yacimiento ibérico coincide con el periodo en que este comercio es particularmente intenso. El tamaño, la riqueza y la calidad del material griego tanto del vinculado al monumento como el presente en la pequeña necrópolis inmediata al yacimiento podría incidir en la validez de esta hipótesis.
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Vista general del yacimiento. ©Archivo Fotográfico Laboratorio Virtual de la Cultura Ibérica (U.A.M.). |
El hecho de que se hayan definido actividades de sacrificio vinculadas al monumento podría relacionarse con rituales de paso: el sacrificio, la ofrenda o el don, como reconocimiento del poder de aquel que permite el paso. En este orden de cosas el propio tránsito de ganado, entre la montaña y el valle, pudo constituir uno de los ejes económicos del asentamiento y también un nuevo elemento que explicaría su ubicación.
El monumento y las imágenes escultóricas asociadas, es en cualquier caso, la representación del poder aristocrático que controla un territorio. La ausencia de poblamiento estable en un amplio espacio indica que lo que se pretende con la ubicación del monumento en este punto es marcar, señalar los límites de1 espacio controlado.
Hay que tener en cuenta, en relación con este último aspecto, que el territorio definido por los límites del Valle del Jandulilla no había sido ocupado en fechas anteriores a los inicios del s.IV a. de N.E. La presencia de restos anteriores, pertenecientes a etapas prehistóricas, no tiene ninguna relevancia para lo que aquí nos ocupa. Históricamente no hay relación entre ese poblamiento y el de la etapa ibérica y cuando se produce la ocupación del valle, con la fundación de la Loma del Perro y del mismo Pajarillo, se trata de un fenómeno simultáneo cuyo objetivo parece ser la colonización de una zona no antropizada o al menos de la que no se tiene memoria histórica reciente. La propia simbología del grupo escultórico que coronaba el monumento, como ya se ha indicado debe ponerse en relación con la colonización. La idea de lo desconocido, de lo misterioso, de la dominación de la naturaleza no controlada, realza el papel social de la dirección socio-política de la colonización.
¿Quién o quienes dirigieron este proceso? Sin duda un grupo aristocrático y ello es así porque la definición del territorio afecta a todo el valle y no a un determinado núcleo del mismo; evidentemente se está queriendo transmitir la idea de unidad espacial y política del valle.
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Aparición de restos escultóricos. Sector B.2. El Pajarillo (Huelma, Jaén). |
En el estado actual de la investigación, todo apunta a pensar que este papel director fue ejercido desde el oppidum de Ubeda la Vieja, dada su posición de control en la confluencia del Jandulilla con el Guadalquivir, su envergadura en relación con otros asentamientos de su entorno, y su larga historia, desde los momentos formativos del iberismo a su importante papel desarrollado en época romana. La colonización, su diseño y dirección, la delimitación del territorio y la construcción por tanto del gran monumento de El Pajarillo, debió ser una obra del componente aristocrático que ordenaba la sociedad ibérica de Ubeda la Vieja. Los nuevos, o antiguos, aristócratas que sin duda constituyen la cúspide social de asentamientos como la Loma del Perro, debieron conceptualizarse como clientes de aquél.
El análisis estratigráfico en El Pajarillo demuestra que el monumento tuvo una existencia muy efímera, apenas cincuenta años (primera mitad del s.IV), aunque durante un tiempo continúa habiendo población en el entorno del mismo, si bien la impresión que produce el análisis arqueológico es que se trata de algo residual que languideció poco a poco entre las ruinas del gran edificio. Los últimos momentos del asentamiento, en lo que a la etapa que aquí nos interesa hace referencia, evidencian una situación no sólo de empobrecimiento, sino también de ruina absoluta. Los que viven en esa última fase en el asentamiento lo hacen entre los muros destruidos de la fase anterior.