SUMMARY
Presently article tried to offer the one which has been the investigation of the Iberian Culture in the county of Castellón between 1991-1995 years. Parting of the state of the question at final eighty and the work of field carried out during the referred years, as well as the publications referred, as well as the publications referred to the topic that they have published along the first half of decade, we finished exposing the situation that Iberian Culture knowledge has at present.
RESUMEN
En el presente artículo tratamos de ofrecer lo que ha sido la investigación de la cultura ibérica en la Provincia de Castellón en el quinquenio de 1991-1995. Partiendo del estado de la cuestión a finales de los ochenta y los trabajos de campo realizados durante los años tratados, así como las publicaciones referidas a este tema que han visto la luz a lo largo de la primera mitad de la década, terminamos exponiendo de forma muy resumida la situación en que se encuentra el conocimiento de la cultura ibérica después de los trabajos a los que se hace mención.![]()
Los trabajos de campo
Publicaciones y Divulgación
La problemática de la cultura
ibérica en Castellón
Bibliografía
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A partir de una serie de hallazgos de yacimientos protohistóricos y su posterior excavación, durante la década de los años sesenta y setenta, como fue el caso del Puig de la Nau en la localidad de Benicarló, el Puig de la Misericordia en Vinarós y Vinarragell en Burriana, los cuales presentaban en sus estratigrafías interesantes aportaciones para el conocimiento de la Cultura Ibérica en aquel momento de la investigación, debido a que eran niveles iniciales de esta cultura de la antigüedad peninsular, se planteó para el quinquenio de 1985-1990, desde el Servicio de Investigaciones Arqueológicas y Prehistóricas de la Diputación de Castellón, un proyecto sistematizado de investigación de conjunto sobre la Cultura Ibérica en Castellón, el cual tenía como objetivo la obtención de muestras estratigráficas relacionadas con el desarrollo de la iberización en las comarcas castellonenses, así como el identificar el patrón de asentamiento de los diversos poblados. El trabajo, inicialmente se centraba en dos zonas geográficas concretas, el llano litoral de Castellón y el de Vinarós, aunque al final quedó prácticamente reducido al más septentrional en cuanto al desarrollo total del proyecto.
Durante esta etapa se dirige la investigación de campo a la localización de nuevos yacimientos, con el objeto de tener un conocimiento suficientemente exacto de la situación del patrimonio ibérico, así como en a excavación de los que a priori, por sus características, ofrecían un mayor interés, el Puig de la Nau de Benicarló y el Puig de la Misericordia de Vinarós. Estos yacimientos son los que ofrecerán una cantidad de datos suficientemente adecuados como para desarrollar el proyecto que se denominó "Poblamiento y Territorio en el Llano Litoral del Baix Maestrat, Castellón". El estudio se reforzaba con una prospección intensiva realizada en el área geográfica en la que se situaban sendos asentamientos, que confirmaron, después de diversas campañas de excavación, su gran valor para la investigación.
Con las cinco campañas de trabajo de campo realizadas sistemáticamente y debidamente proyectadas, así como con las que anteriormente se habían efectuado en el Puig de la Nau, durante los años 1991 a 1995, y debido especialmente a una falta de presupuesto adecuado para continuar las excavaciones, los trabajos se centraron en el estudio de los datos obtenidos en las prospecciones y excavaciones mencionadas de los cinco años anteriores.
A partir del examen correspondiente de toda la documentación que procedía del registro arqueológico, en este último quinquenio se ha podido establecer un desarrollo cronocultural en los yacimientos de la provincia de Castellón que va desde un momento del Hierro antiguo, el cual situamos su comienzo a mediados del siglo VII a. de J.C., y que es la base inicial de muchos asentamientos, hasta el final de la Cultura Ibérica, primera mitad del siglo I a. de J.C., consiguiéndose con ello una secuencia histórica prácticamente completa de la iberización en las comarcas del sur de la desembocadura del río Ebro, cuyas características generales, prácticamente en su totalidad y salvo en algunos casos concretos, se pueden extender a todos los yacimientos ibéricos castellonenses. Esta secuencia que se obtuvo, además, viene acompañada de estudios de carácter medio ambiental del momento ibérico, como es el caso de los análisis antracológicos, carpológicos, polínicos y faunísticos, que nos han dado por primera vez, datos referidos al nicho ecológico en el que se desarrollo en estas tierras el poblamiento ibérico. También fueron completados con estudios antropológicos, que abarcan desde la identificación de las diferentes partes de los huesos, ya sean cremados o no, hasta el análisis de elementos traza, encaminados a aportar datos sobre el conocimiento de la dieta alimenticia de los ibéricos. Por tanto, creemos, que los trabajos de campo de la etapa anterior sirvieron para establecer una secuencia histórica basada en la cultura material, que han permitido vertebrar el desarrollo de la Cultura Ibérica en estas tierras, y plantear nuevas hipótesis de trabajo para futuras investigaciones.
Por otra parte, las prospecciones realizadas en el llano litoral septentrional de la Comunidad Valenciana, nos ofrecen un planteamiento del patrón de asentamiento a lo largo de la iberización, el cual presenta diferentes formas de estructuración del hábitat según la época, ya que es distinto por ejemplo, el planteamiento que se hace inicialmente durante el siglo VI a. de J.C., al que continuará en etapas posteriores.
También se ha podido comprobar la relación mediterránea de los pueblos ibéricos a partir de hallazgos de material procedentes del hinterland, fenicio, púnico, jónio, etrusco, ático, masaliota y romano, según denuncian las cerámicas aportadas por el registro arqueológico.
Asimismo, desde una visión de la romanización, se ha realizado un estudio de materiales localizados en los yacimientos ibéricos, con el fin de lograr datos referidos a las primeras importaciones provenientes del mundo romano, especialmente las ánforas, vasijas de barniz negro y los vasos de paredes finas, lo que nos da una interesante muestra de las importaciones realizadas por los iberos a partir del siglo III a. de J.C., y la relación comercial dentro de la República Romana; a la vez que este material nos ofrece cronologías sobre los poblados y su última fase de ocupación, la cual varía según los asentamientos entre el 150 y el 50 a. de J.C.